De la mano del Maestro

cor verd

Cuantas veces en U.C.D.M. se nos pide que invitemos al Espíritu Santo a que sea Él quien dirija, a que nos sirvamos de su presencia en la mente para apoyarnos en su sabia conducción, a que nos dejemos de preocupar por las incertidumbres con que el mundo de la forma nos atrapa, dejándole a Él ocuparse de todos los detalles bajo su control. Incluso el propio Jesús en primera persona nos invita a que le permitamos entrar en nuestra mente errada para dulcemente restaurar la cordura y la paz en la misma.

Y todo ello para recordarnos que no estamos solos, que no tenemos porque hacerlo solos, que en el mismo momento que elijamos su maestría, esta vendrá a nosotros para dar testimonio de su veracidad y Causa de todo.

¿Qué puede ser elegirle a Él?.

En nuestras vidas, hay con frecuencia situaciones en las que el miedo en cualquiera de sus formas es nuestra emoción más repetida. Es entonces que nos damos cuenta, que necesitamos ayuda, que no podemos solos, que la Guía de Jesús o del Espíritu Santo son necesarias para deshacer el conflicto y liberar el miedo. Es cuando decimos necesito perdonar esto o aquello. El miedo es posible sólo por la profunda creencia en la separación que tiene la mente.

El Espíritu Santo es la Respuesta de Dios a la separación; el medio a través del cual la Expiación cura hasta que la mente en su totalidad se reincorpore al proceso de creación. T.5.II.2

La decisión es la pequeña dosis de buena voluntad que propone U.C.D.M. Es ese punto de intencionalidad el que marca la pauta para permitir entrar a nuestro invitiado. Entonces el curso nos dice que en un mismo espacio y al mismo tiempo no pueden cohabitar dos maestros que se oponen entre sí, pues sus sistemas de pensamiento son excluyentes entre sí. Luego la voluntad no puede ser otra cosa que la intención de soltar al maestro que justamente me llevó hasta ese lugar en el que me encuentro en ese instante.

Tienes, pues, dos evaluaciones conflictivas de ti mismo en tu mente, y ambas no pueden ser ciertas. Todavía no te has dado cuenta de cuán extremadamente diferentes son porque no entiendes cuán elevada es realmente la percepción que el Espíritu Santo tiene de ti. El Espiritu Santo no se engaña con respecto a nada de lo que haces, porque nunca se olvida de lo que eres. T.9.VII.4

Continua leyendo


El instructor

ondas expansivasLa vida tarde o temprano, nos va colocando oportunamente y de manera inevitable, en el inicio de nuestro camino espiritual de forma consciente, es decir, siendo aprendiz o estudiante de algo que voluntariamente elijo formarme, como en cualquier otra disciplina que haya realizado antes, de entre las muchas que ofrece el mundo.

A diferencia de otras formaciones, el inicio de un camino espiritual, más que hacer acopio de nuevas fuentes de información, se basa en lo opuesto, esto es, deshacer lo aprendido anteriormente, pues supone un obstáculo para la sabiduría, que lejos de enseñarse, se recuerda cuando no hay obstáculos que impidan su manifestación libre en la mente del aprendiz.

No obstante, el recuerdo de quien soy no es algo inmediato en el tiempo, es un proceso que tiende a ocupar toda la vida que parecemos experimentar en un cuerpo.

Decidirse por iniciar este proceso no es cualquier cosa, de hecho no hay otra cosa mejor que hacer en el mundo que decidir y mantener con firmeza esta decisión cada día.

Siempre gozamos de la excelente Guía del Maestro interior, para mi Jesús, para otros el Espíritu o Buda, o el nombre que cada cual le quiera poner, esta es la Voz que habla en nombre de la Verdad y del Amor en nuestro interior cada vez que humildemente nos abrimos a ella sin apegos a nuestro pensamiento individual.

Continua leyendo