Inocencia y responsabilidad

contemplación

“Este mundo que ves, todo él, no es real. Has escuchado a menudo palabras que te decían que esta vida, tu cuerpo, este mundo, es una ilusión. Eso es exactamente así, en este sentido: una ilusión es algo que percibes y que por tanto tu mente cree que es real, mientras que, en realidad solo estás ejerciendo el poder creativo que Dios te dió para parecer ver algo que no está allí en absoluto. Debido a que dentro de tu ser albergas el poder creativo del universo, tu puedes ver, percibir, tu mundo, exactamente tal y como tu desees que sea.”

Del libro “La otra voz” transmitido a Brent Haskell

 

Tomo la total responsabilidad de todo lo que experimento, de todo lo que percibo, de todo lo que me parece o me ha parecido que era real. Todo está en mi mente, todo es mente creativa, todo es una sola mente. Todo soy yo.

Aquello que aparentemente “sucede”, lo ha proyectado mi mente en su libertad…. y en su INOCENCIA.

Tomo responsabilidad, y agradezco el poder que se me ha dado para experimentar todo, lo bello y lo no bello, lo fácil y lo difícil, lo blanco y lo negro y lo marrón y lo rosa.

Decidí experimentar y explorar la no-unidad, la soledad, la compañía, el éxito y la decepción. Mi mente ha imaginado el tiempo y el espacio, la salud y la muerte.

Mi mente ha imaginado explorar la escasez y la ambición, la risa y la guerra.

Ahora, a mi ritmo, a nuestro ritmo, elijo de nuevo. Mi deseo es volver a casa, mi deseo es ver con los ojos del Amor, mi voluntad es sanar la mente que sueña sueños dolorosos, y yo soy el soñador.

Así que cuando me asalta la inseguridad, la envidia, la comparación, la vergüenza, la culpa, en medio del tráfico, antes de la entrevista, comiendo con mi hijo, cuando me asalta mi mente soñante, recuerdo: Lo ha proyectado mi mente, desee explorar esta circunstancia, es mi libertad. No soy culpable, no soy víctima del mundo que veo.

Gracias pues, por que nunca estoy solo, porque nunca estoy separado, gracias porque siempre camino unido al susurrante, al corrector, a la abrazadora, a la diosa del perdón.

Camino al Despertar